Socialización de cachorros: por qué es tan importante

La socialización es lo más importante que puedes hacer por tu cachorro en sus primeros meses, y tiene fecha de caducidad. Lo que viva (o no viva) en esas semanas marcará en gran medida cómo reaccionará ante personas, perros, ruidos y situaciones durante toda su vida. Te explicamos por qué es tan importante, cuándo hacerlo y cómo hacerlo bien.

Qué es la socialización

Es el proceso por el que el cachorro aprende a relacionarse con su entorno y a considerarlo seguro: personas de distintas edades y aspectos, otros perros y animales, ruidos, superficies, lugares y experiencias como el coche o el veterinario. No se trata de que conozca muchos perros, sino de que tenga muchas experiencias positivas y variadas.

El periodo sensible: de las 3 a las 12-14 semanas

Entre las 3 y las 12-14 semanas de vida, el cachorro acepta con facilidad lo nuevo. A partir de ahí, lo desconocido empieza a generarle más desconfianza. Por eso, un cachorro que en esa etapa no ha visto personas, tráfico o perros tiene más probabilidades de desarrollar miedos o reactividad de adulto.

Gran parte de ese periodo transcurre con el criador o en la protectora, así que al elegir un cachorro pregunta cómo se ha criado: si ha estado en una casa con ruidos normales, si lo han manipulado personas distintas, si ha conocido otros animales.

Socialización y vacunas

Aquí está el gran dilema: el periodo sensible coincide con la pauta de vacunación, que no se completa hasta las 16 semanas o más. Las asociaciones veterinarias especializadas en comportamiento, como la estadounidense AVSAB, recomiendan no esperar a terminar las vacunas para empezar a socializar, porque el riesgo de problemas de conducta es mayor que el de contagio si se toman precauciones:

  • Tener al menos la primera dosis de vacunas y la desparasitación al día.
  • Evitar parques con muchos perros desconocidos y zonas donde se acumulan heces.
  • Socializar con perros adultos sanos y vacunados de amigos o familiares.
  • Llevarle en brazos o en un carrito a lugares con gente y tráfico.
  • Apuntarle a clases para cachorros que exijan vacunas y tengan limpieza.

Tienes el calendario de vacunas en vacunas esenciales para perros y gatos.

Lista de experiencias para tu cachorro

Personas

Hombres, mujeres, niños, personas mayores, con barba, gafas, sombrero, casco, paraguas, uniforme, en silla de ruedas o con bastón.

Animales

Perros adultos equilibrados de distintos tamaños, gatos tranquilos, otros animales si los vas a tener cerca.

Ruidos

Aspiradora, secador, tráfico, obras, timbre, tormentas y petardos (empieza con grabaciones a volumen muy bajo).

Lugares y superficies

Coche, ascensor, escaleras, suelos resbaladizos, césped, arena, tiendas que admitan perros, la clínica veterinaria «de visita».

Manipulación

Tocar patas, orejas, boca, cepillado, cortar uñas, transportín. Te lo explicamos en cortar las uñas y cómo bañar a tu perro.

Cómo hacerlo bien

  • Poco a poco: exposiciones cortas y a una distancia en la que esté tranquilo.
  • Siempre con premios y en positivo.
  • Déjale elegir: no le obligues a acercarse a algo que le da miedo; deja que observe y se acerque a su ritmo.
  • Observa su lenguaje: si se esconde, tiembla, bosteza mucho o se lame el hocico, aléjate un poco. Te explicamos estas señales en estrés y ansiedad.
  • Calidad mejor que cantidad: una mala experiencia puede pesar más que diez buenas.
  • Enséñale también a estar tranquilo y solo ratos cortos.

Errores frecuentes

  • Esperar a que tenga todas las vacunas para sacarlo.
  • Llevarle a un parque lleno de perros para «que se acostumbre».
  • Permitir que todo el mundo lo coja sin que él quiera.
  • Pensar que un cachorro miedoso «se le pasará».

Y después de las 14 semanas

La socialización no termina: hay que mantenerla durante el primer año, que es la adolescencia del perro. Si tu perro adulto tiene miedos o reactividad, se puede mejorar mucho con un profesional del comportamiento. Mientras tanto, cuida el ejercicio y la estimulación: ejercicio diario para perros.

Este artículo tiene fines informativos. Consulta con tu veterinario el plan de socialización y vacunación de tu cachorro.

Socializar a un perro adoptado de adulto

Los perros adultos también pueden aprender a sentirse seguros, aunque el proceso es más lento. Trabaja con distancias cómodas, premia la calma y no le fuerces. Si tiene miedos intensos o reacciona con agresividad, busca ayuda de un profesional del comportamiento. Lo explicamos en adopción responsable.

Preguntas frecuentes

¿Mi cachorro tiene que jugar con todos los perros?

No. Es mejor que tenga pocas experiencias buenas con perros equilibrados que muchas con perros que le asusten.

¿Hasta qué edad se puede socializar a un cachorro?

El periodo más importante termina hacia las 12-14 semanas, pero la socialización debe continuar durante todo el primer año.

¿Puedo sacar a mi cachorro antes de terminar las vacunas?

Sí, con precauciones: en brazos, evitando zonas con muchos perros desconocidos y con perros sanos y vacunados.

¿Las clases para cachorros merecen la pena?

Sí, si son en positivo, con grupos pequeños y exigen vacunas.

Fuentes

  • American Veterinary Society of Animal Behavior (AVSAB). Position Statement on Puppy Socialization. ver fuente