Si tu mascota ya tiene una enfermedad diagnosticada, contratar un seguro es más complicado, pero no imposible. La clave está en entender qué es una preexistencia, qué hace cada aseguradora con ella y cómo conseguir cobertura para todo lo demás. Te lo explicamos sin rodeos.
Qué es una enfermedad preexistente
Es cualquier enfermedad, lesión o síntoma que tu mascota tuviera, o del que hubiera indicios, antes de contratar el seguro o durante el periodo de carencia. No hace falta que esté diagnosticada: si en el historial veterinario aparece una cojera o unos vómitos recurrentes antes del alta, la aseguradora puede considerarlo preexistente.
Ejemplos habituales: dermatitis atópica, alergias alimentarias, displasia de cadera, enfermedad renal, diabetes, epilepsia, soplos cardiacos u otitis crónicas.
Qué hacen las aseguradoras con las preexistencias
- Exclusión de esa enfermedad: es lo más habitual. Te aseguran, pero no cubren nada relacionado con la dolencia previa.
- Exclusión de la zona o sistema afectado: por ejemplo, excluir todo lo relacionado con la piel si tiene dermatitis, o con la cadera derecha si tuvo una lesión.
- Rechazo de la solicitud: en casos graves o crónicos costosos (insuficiencia renal, cáncer, cardiopatías avanzadas).
- Cobertura tras un periodo sin síntomas: algunas pólizas vuelven a cubrir problemas agudos ya curados si pasan 12–24 meses sin recaídas. No es lo habitual en España, pero merece la pena preguntarlo.
Lo que nunca debes hacer: ocultarla
En el cuestionario de salud estás obligado a declarar lo que sepas. Si ocultas una enfermedad y la aseguradora lo descubre al revisar el historial veterinario en un siniestro, puede rechazar el pago e incluso anular la póliza. Declarar la preexistencia te protege a ti: sabes desde el principio qué está cubierto y qué no.
Cómo conseguir el mejor seguro si ya hay una enfermedad
- Pide un informe veterinario actualizado que describa bien el diagnóstico y el estado actual. Una exclusión concreta («dermatitis atópica») es mejor que una genérica («enfermedades de la piel»).
- Pregunta antes de contratar qué exclusión aplicarán, y pide que te la confirmen por escrito.
- Compara varias aseguradoras: los criterios cambian mucho de una a otra.
- Valora un seguro de red cerrada con baremo: aunque no cubra la preexistencia, puede abaratar las consultas y pruebas de seguimiento.
- Asegura lo que sí se puede asegurar: accidentes, otras enfermedades nuevas y la responsabilidad civil, que en perros ya es obligatoria.
¿Merece la pena asegurar a una mascota con una enfermedad previa?
Depende de su edad y de cuánto pese la enfermedad en el gasto veterinario total.
- Sí suele compensar si la mascota es joven y la preexistencia es leve o localizada: seguirá teniendo muchos años de riesgo de otras enfermedades y accidentes.
- Puede no compensar si es mayor y la mayor parte del gasto va a ser su enfermedad crónica, que no estará cubierta. En ese caso, un fondo de ahorro puede ser mejor opción. Lo comparamos en seguro o ahorrar por tu cuenta.
Si tu mascota es mayor, lee también seguros para perros senior. Y si tiene alergias alimentarias, nuestra guía de alergias alimentarias en perros te ayudará a controlar el gasto.
Ejemplos de cómo se aplican las exclusiones
| Situación previa | Qué suele excluirse | Qué sí puede quedar cubierto |
|---|---|---|
| Dermatitis atópica diagnosticada | Todo lo relacionado con la dermatitis y a veces con la piel en general | Accidentes, problemas digestivos, cirugías no relacionadas |
| Cojera en la pata trasera derecha antes de contratar | Esa articulación, y a veces ambas caderas o rodillas | El resto del cuerpo y enfermedades nuevas |
| Otitis de repetición | Otitis y problemas de oído | Todo lo demás |
| Alergia alimentaria | Tratamiento y pruebas de la alergia, dietas | Enfermedades y accidentes no relacionados |
| Enfermedad renal crónica | La enfermedad renal; en casos avanzados, rechazo del seguro | Accidentes y otras enfermedades, si te aceptan |
Son ejemplos habituales en el mercado; cada aseguradora aplica sus propios criterios.
Enfermedades bilaterales: la exclusión que más sorprende
Algunas patologías suelen afectar a los dos lados del cuerpo: la rotura de ligamento cruzado, la displasia de cadera o de codo, o las cataratas. Muchas aseguradoras consideran que si tu perro tuvo el problema en una pata antes de contratar, el de la otra pata también es preexistente, aunque aparezca años después. Pregunta expresamente por esta cláusula si tu mascota tuvo algún problema articular.
Congénitas y hereditarias no es lo mismo que preexistentes
Una enfermedad congénita está presente desde el nacimiento; una hereditaria se transmite genéticamente y puede aparecer más tarde (por ejemplo, la displasia de cadera). Si todavía no se ha manifestado cuando contratas, no es preexistente, pero muchas pólizas las excluyen igualmente por ser congénitas o hereditarias. Si tu perro es de una raza con predisposición, busca una póliza que las cubra cuando se diagnostiquen después de contratar. Lo explicamos en seguros para razas de riesgo.
El cuestionario de salud, paso a paso
- Ten a mano la cartilla y el historial de tu clínica.
- Declara diagnósticos, síntomas y tratamientos de los últimos años, aunque parezcan menores.
- Usa los términos del informe veterinario, no descripciones vagas.
- Guarda una copia del cuestionario enviado y de la respuesta de la aseguradora con las exclusiones.
- Si te aplican una exclusión demasiado amplia, pide que la acoten con un informe veterinario reciente.
La lección para quien aún no tiene seguro
Las preexistencias son la razón principal para asegurar pronto. Un cachorro o un gatito sano no tiene nada que excluir, y todo lo que se diagnostique después quedará cubierto mientras mantengas la póliza. Lo explicamos en seguro para cachorros.
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento de un corredor de seguros. Las condiciones sobre preexistencias varían entre aseguradoras: consúltalas siempre en el condicionado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo asegurar a mi perro si ya está enfermo?
Normalmente sí, pero la enfermedad que ya tiene quedará excluida. En casos graves algunas aseguradoras pueden rechazar la solicitud.
¿Cómo sabe la aseguradora que la enfermedad era previa?
Por el cuestionario de salud y, sobre todo, por el historial veterinario, que suelen pedir cuando reclamas un gasto importante.
¿Una vacuna o una revisión cuentan como preexistencia?
No. Los actos preventivos (vacunas, desparasitaciones, revisiones sin hallazgos) no son enfermedades. Lo que cuenta es cualquier diagnóstico, síntoma o tratamiento de un problema de salud.
¿Qué pasa si una enfermedad aparece durante la carencia?
Suele considerarse preexistente, igual que si hubiera aparecido antes de contratar.
¿Qué pasa con las preexistencias si cambio de aseguradora?
Todo lo diagnosticado con la aseguradora anterior pasará a ser preexistente para la nueva, y volverán a aplicarse las carencias. Por eso, si tu mascota ya tiene alguna enfermedad crónica cubierta, piénsalo mucho antes de cambiar solo por precio.
¿Puedo reclamar si creo que una exclusión es injusta?
Sí. Primero ante el servicio de atención al cliente de la aseguradora, que debe responder por escrito; si no estás conforme, puedes acudir al Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones. Aporta siempre los informes veterinarios que demuestren las fechas.
¿Hay seguros que cubran enfermedades preexistentes?
En España es muy poco habitual. Algunas pólizas cubren problemas agudos ya curados tras un periodo largo sin síntomas; pregúntalo expresamente.
Fuentes
- Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro (BOE). ver fuente
- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales (BOE). ver fuente